Cada cuanto tiempo debo cambiar la ropa de cama

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Cuando dormimos estamos en contacto directo con la ropa de cama. Esto hace que la piel muerta y el sudor se acumulen en las fibras de las sábanas, propiciando así la aparición de grandes cantidades de ácaros. A esto hay que añadirle suciedad, como por ejemplo restos de cosméticos o polvo.

¿Cómo podemos estar seguros de que dormimos en una cama saludable y no en una fuente de ácaros y de posibles bacterias? Los expertos nos dan respuesta a esta pregunta.

Las sábanas

La frecuencia con la que hay que lavar las sábanas va a depender y mucho de nuestros hábitos. Si se duerme con pijama y la persona se ducha antes de acostarse, es posible que las sábanas puedan estar en buen estado incluso dos semanas. No obstante, se recomienda no llegar a este punto y lavarlas cada semana.

Para las personas que duermen con pijama pero no se duchan antes de dormir, sino por la mañana, las sábanas deben de lavarse cada semana, así se garantizará que están perfectamente limpias. Pero si se duerme desnudo o se está enfermo, entonces lo recomendable es cambiar las sábanas dos veces por semana.

En verano, cuando la gente suda más, esta frecuencia de dos veces por semana es la más recomendable para todo el mundo. Así, la cama siempre estará limpia y muy fresca, por lo que resultará más agradable acostarse.

No se trata solo de la frecuencia con la que se lavan las sábanas, también es importante la temperatura a la que se hace. Y aquí, los expertos recomiendan que sea, como mínimo, a 60 grados. Porque lavar la ropa de la cama en agua fría o a 30 grados, algo habitual, solo eliminará el 30% de los ácaros que estas contienen.

Las almohadas y sus fundas

Las fundas de tela de la almohada que están en contacto con la cabeza se lavan con la misma frecuencia que las sábanas, aunque realmente deberían lavarse más a menudo porque sudamos mucho más por la cabeza y el contacto es mucho más intenso.

Las fundas protectoras de las almohadas se deben de lavar una vez cada dos meses y la almohada dos veces al año. Es importante cambiar las almohadas cada cuatro o cinco años como máximo. Por mucho cariño que le tengamos y muy cómoda que resulte, a partir de este tiempo ya no se garantiza que resulten higiénicas.

Las fundas nórdicas

Las fundas nórdicas, siempre y cuando no se utilicen como sábanas, no necesitan lavarse con excesiva frecuencia. Es suficiente hacerlo dos veces al año, al igual que las colchas y cualquier otro tipo de cobertor.

Sin embargo, si se tienen mascotas que acostumbran a tumbarse sobre la cama o nosotros mismos lo hacemos de manera frecuente para leer, ver la tele o echar la siesta sin deshacerla, entonces lo más recomendable es lavar la funda o la colcha cada mes o cada dos meses dependiendo del uso que se les de.

Las mantas

Mucha gente reconoce que no lava las mantas jamás, ya que para poder hacerlo es necesario ir a la lavandería. Lo mismo ocurre con los rellenos nórdicos. Pero esto no es bueno ya que esta ropa de cama puede acumular ácaros incluso sin estar en contacto con el cuerpo.

Se recomienda que cada tres meses se aireen. Para eso pueden colgarse en el tendal al aire, sin necesidad de lavarlos. Y, una vez al año, se lleven a la lavandería para una limpieza. Esto puede hacerse cuando se van a guardar de una temporada para otra, así no se quedan con el sudor y los ácaros que pueden hacer que cuando se cojan de nuevo a finales del otoño tengan mal olor o manchas amarillentas.

Las fundas de colchón

Las fundas de colchón se encargan de proteger el colchón de manchas y también del sudor que pueda traspasar las sábanas. Se deben de lavar dos veces al año. Incluso se puede tener una funda de verano más fresca y otra de invierno más cálida, y aprovechar el cambio de estación para lavar la que se saca.

Es frecuente que nos de pereza lavar la funda de colchón porque si es integral es mala de poner y de quitar. Para evitar que la pereza acabe haciendo que durmamos en una cama poco higiénica se puede optar por las fundas ajustables, muy parecidas a las bajeras. Se puede colocar una funda integral para proteger el colchón y sobre esta la funda ajustable, que será la que se lave cuando proceda.

A mayores de la limpieza de las fundas se recomienda aspirar el colchón una vez al mes para así eliminar parte de los ácaros que pueda tener. También se recomienda airear la cama a diario, abriéndola y dejándola ventilar unos minutos antes de hacerla de nuevo.

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