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Consejos para dormir bien en verano

Las sábanas de verano de algodón son conocidas por ser una de las mejores ayudas para dormir bien durante el verano. Los tejidos naturales y en especial el algodón, contribuyen a una mejor transpiración. De este modo, la humedad queda alejada del cuerpo y la persona, al dormir en un ambiente seco, se siente mucho más fresca y confortable.

El algodón cien por cien es el tejido más recomendado para las sábanas de verano y también para las colchas de verano que se utilizan en esta época. Esto es especialmente importante en el caso de los niños, que tienen mayor tendencia a sudar y que tienen una piel más delicada y propensa a las alergias.

El tacto suave del algodón es también un punto a favor de su utilización durante el verano, cuando la piel está especialmente sensible debido a la acción del sol. El tacto suave de estas sábanas es el más adecuado cuando la piel se ha enrojecido por haber sido sobre expuesta al sol, algo que evidentemente hay que tratar de evitar por sus posibles consecuencias para la salud.

 

La tecnología, fuera de la habitación

 

La tecnología cada vez forma parte de nuestras vidas de un modo más intenso. Ahora es normal tener en la habitación una televisión, un ordenador, el despertador y, tal vez, otros aparatos además del teléfono móvil.

Al margen de si las radiaciones que producen pueden o no alterar los ciclos del sueño, algo que no está demostrado al cien por cien, lo que sí es cierto es que elevan la temperatura de la habitación. Un ordenador y una televisión conectados están emitiendo calor todo el tiempo. Tal vez no mucho y tal vez no lo notes en el momento, pero se nota cuando llevan un tiempo funcionando.

Si no puedes evitar tener esas cosas en la habitación asegúrate de que todo lo que puede dar más calor, como la tele y el ordenador, están desenchufados. Verás como la habitación está más fresca y descansas mejor.

Los ciclos del sueño también se pueden ver alterados por la luz. Por eso se recomienda cerrar las persianas aunque se mantengan abiertas las ventanas. Esto es especialmente importante en el caso de los niños, más sensibles a esto y que con frecuencia se van a la cama en verano cuando todavía es de día. Evitar la luz del sol en la habitación ayudará a que descansen mucho mejor.

 

Renueva el aire

 

El aire cargado no te dejará dormir bien. Muchas veces se evita abrir las ventanas durante las horas de más calor para que se mantenga una temperatura lo más fresca posible en el interior. Pero antes de acostarse es bueno abrir la ventana y dejar que el aire se renueve, especialmente si ha refrescado.

En muchas zonas el problema de esto son los mosquitos, que entran en la habitación y no solo dificultan el sueño, sino que causan molestas picaduras. En estos casos, lo mejor es instalar mosquiteras en las ventanas para poder tenerlas abiertas incluso toda la noche, sin que entren estos molestos insectos.

Si tienes aire acondicionado es preferible que lo enciendas antes de acostarte, refresques la habitación y lo apagues para dormir. Si no, puedes programarlo para que se apague solo al cabo de un tiempo para evitar que el aire fresco pueda causarte problemas como catarros o alergias. Por supuesto, evita que el chorro del aire de directamente sobre la cama.

Si usas un ventilador este debe de ser de techo o debe de apuntar al techo. De esta manera creará una brisa fresca pero no dará directamente sobre quién está durmiendo. Siempre que sea posible, programa el ventilador para que se apague al cabo de un tiempo.

 

Cenas frescas y poco copiosas

 

Si durante todo el año se recomienda no abusar de la comida durante la cena, en verano esto es fundamental. La digestión aumenta la temperatura corporal y hará que descansemos peor. Lo mismo sucede si tomamos cenas demasiado calientes.

Lo mejor es optar por una cena fresca y poco copiosa, como ensaladas o pescados a la plancha. Si antes de ir a la cama tenemos hambre podemos tomar una pieza de fruta fresca o un yogur, que nos ayudará a tener una mayor sensación de saciedad pero sin aumentar la actividad del organismo.

Aunque beber durante el verano es muy importante, procura no tomar demasiados líquidos en las dos horas previas a acostarte para evitar despertarse con la sensación de ir al baño.

 

Evita el alcohol

 

Las terrazas de verano son muy tentadoras y tomarse unas cervezas o unos cócteles en ellas también. Pero no debemos de olvidar que el alcohol aumentará la sensación de calor, no importa cuanto nos refresque en el momento. Por eso, es preferible evitarlo en las horas previas a irse a la cama.

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