Dormir-Mejor-Invierno

5 consejos para dormir mejor en invierno

Para dormir bien durante el invierno es imprescindible contar con una buena temperatura tanto en la habitación como en la cama. Para eso la ropa de cama que se elija tiene mucha importancia, pero también la tienen otros hábitos diarios que pueden ayudarnos, y mucho, a descansar mejor incluso en las noches más frías del año.

Vamos a ver algunos consejos para lograr un buen descanso, siempre al calor de una cama acogedora y que nos ofrezca suavidad y una temperatura saludable, permitiendo la transpiración para evitar la humedad.

1) No abuses de la calefacción durante la noche

Aunque seas muy friolero, lo más recomendable es no tener puesta la calefacción por la noche o que esta esté siempre a una temperatura que no supere los quince grados. Es preferible abrigarse más con sábanas y mantas a tener excesivos grados en el ambiente que no se pueden combatir con nada.

El calor no solo no ayuda a dormir, hace que se sude más, lo cual impide descansar con placidez. Es preferible quitar una manta en mitad de la noche a estar sudando sin poder hacer nada para refrescarse.

2) Toma algo caliente ya en la cama

Una infusión relajante o un vaso de leche caliente te ayudarán a empezar a dormir. No solo porque tanto la leche como ciertas hierbas como la manzanilla o la hierba luisa son ideales para descansar mejor, sino porque te ayudarán a calentar el cuerpo y te predispondrán al sueño.

Está demostrado que ciertos rituales antes de dormir nos ayudan a que el sueño acuda con mayor facilidad. Leer media hora y tomarse un vaso de leche calentito pueden ser dos buenas formas de desconectar de todo lo que se ha hecho a lo largo del día y preparar el cuerpo para un buen descanso nocturno, al calor de una ropa de abrigo que nos permita aislarnos por completo de todo.

3) Usa sábanas coralina

Las sábanas de coralina son muy suaves, el tacto es extremadamente agradable pero además tienen una ventaja muy importante respecto a las de algodón o a las acrílicas y es que nada más meterse en cama, ya se nota el calor.

No hay que calentar la cama con el cuerpo, algo que a muchas personas les lleva tiempo y hace que se aprieten y se encojan, lo que les lleva a dormir en posturas incómodas que causan contracturas. Otras, una vez que notan el frío en los pies, ya no pueden entrar en calor y no duermen como deberían.

Las sábanas de coralina también tienen otra ventaja sobre las térmicas tradicionales, como las sábanas de los pirineos y es que no hacen bolitas. Aunque, como todas las sábanas, es recomendable lavarlas antes del primer uso, no hay riesgo tampoco de que suelten pelusas durante los primeros usos.

4) ¿Eres de los que se destapan de noche?

Si es así, debes de dormir con un pijama grueso y quitar ropa de cama. Así, aunque tires la colcha al suelo durante la noche no pasarás frío. Pero, si por el contrario eres de los que no se mueven de debajo de las mantas durante toda la noche, la mejor opción es usar un relleno nórdico de calidad y evitar el pijama o ponerse uno fino.

El calor que desprende el propio cuerpo se acumula bajo el nórdico y proporciona la mejor temperatura para dormir a gusto toda la noche. Por eso, si duermes con un relleno de este tipo se recomienda usar pocas prendas de abrigo.

5) Combate la humedad en la habitación

Si vives en una zona muy lluviosa es posible que en tu casa haya algo de humedad, especialmente si es un piso que tiene muchos años o no tiene un aislamiento demasiado bueno. Evidentemente, la mejor solución siempre es cambiar las ventanas por unas que mejoren el aislamiento y realizar las obras precisas para que las paredes no dejen pasar la humedad, pero esto no siempre es posible.

Lo que sí está al alcance de todos es ventilar con sentido común y utilizar un deshumidificador. Abrir las ventanas y ventilar la casa es importante, pero no es necesario que estén todo el día abiertas, ni siquiera que lo estén durante horas. Diez minutos es más que suficiente para renovar el aire de un dormitorio y de esta forma se evita que entre más humedad.

Poner un deshumidificador en la habitación varias horas al día no solo te ayudará a que no haya humedad, sino que la temperatura ambiente será mucho más agradable. En zonas templadas incluso puedes evitar muchas horas de calefacción. Al meterte en cama, no tendrás esa sensación tan desagradable de que está húmeda y fría. Una sensación que muy a menudo se mete en los huesos e impide dormir bien.

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