Protege tu colchón de todo tipo de accidentes con un protector impermeable

Todavía muchas personas asocian el protector impermeable para los colchones con aquellas piezas plásticas de antaño que no dejaban dormir con el ruido que hacían y que solían dar tanto calor que hacían sudar durante toda la noche a los niños y a los mayores. Se asocian también con las camas de hospital, pero lo cierto es que las cosas han cambiado mucho.

Actualmente los protectores impermeables para colchones no tienen nada que ver con los de hace unos años. Son fundas suaves, cómodas, totalmente silenciosas y que se adaptan perfectamente al colchón tanto en sus versiones enteras como ajustables. Transpirables y agradables al tacto, no dan calor a la persona y no solo protegen al colchón, también ayudan a que la persona que duerme esté lo más seca posible.

Estos protectores serían una buena idea siempre y para cualquier cama, pero hay algunos casos en los que son más necesarios, incluso imprescindibles para poder mantener el colchón limpio y en buen estado.

El protector impermeable es imprescindible en la cama de los niños

Los bebés duermen con un pañal, pero este no garantiza que pueda haber fugas, especialmente si e niño ha bebido mucho durante el día. Al moverse en la cuna o en su camita, el niño puede descolocar el pañal y hacer que la orina se vaya a las sábanas.

Una vez que se les quita el pañal durante el día, los padres deben de enfrentarse al difícil reto de quitar el pañal nocturno. En esta etapa son muchos los niños que se hacen pipí en la cama varias veces antes de conseguir aguantar toda la noche. Incluso después, hay pequeños que continúan teniendo problemas durante años.

Si la orina llega al colchón este se mancha y se impregna de malos olores. Si esto ocurre solo una vez se puede limpiar, pero ni es sencillo limpiar por completo un colchón ni es algo que se pueda hacer continuadamente. Por eso, lo más inteligente es colocar un protector impermeable. Si el niño se orina durante la noche, el colchón estará protegido y no tendrá desagradables manchas.

En caso de accidente, los padres solo tendrán que cambiar las sábanas y mudar el protector. De otro modo, el colchón se mojaría con todos los inconvenientes que esto supone. Precisamente por esto, se recomienda tener al menos dos protectores por cama, pudiendo sustituir uno por otro en caso de que uno se manche o cuando sea necesario lavarlo.

También necesario en la cama de los padres

Muchos niños, durante la noche, tienen pesadillas y acuden a la cama de sus padres a pasar la noche. Es algo normal, pero si el pequeño tienen problemas de hacerse pis en cama puede acabar ocurriendo esto mismo en la cama de sus padres. Por eso, muchos adultos optan por utilizar un protector impermeable para su colchón.

Eligen un modelo muy transpirable para que ni ellos ni el colchón sufran las consecuencias de la acumulación de la humedad. Estos protectores no solo van a proteger el colchón de las posibles pérdidas de orina del niño, también lo harán de las manchas de sudor que muchas veces aparecen en los colchones, especialmente si una personas es muy propensa a sudar durante la noche.

Este problema no tiene nada que ver con la higiene, ya que aunque la persona se duche antes de acostarse, una vez en cama sudará. Incluso cambiando las sábanas con mucha frecuencia se corre el riesgo de acabar causando manchas en el colchón.

El problema del sudor ocurre en algunos adultos pero es especialmente frecuente en los niños, muchos de los cuales sudan copiosamente durante la noche. Sin un protector es fácil que el colchón acabe con manchas amarillentas causadas por la transpiración.

Protector impermeable para personas mayores

Los ancianos que deben de permanecer encamados durante gran parte del día también necesitan de los protectores impermeables para garantizar un colchón limpio y una cama muy cómoda. En estos casos hay que comprar un protector de muy alta calidad, ya que se va a utilizar durante muchas horas al día.

Si el protector no tiene una alta transpiración la persona podría acabar en un ambiente húmedo que favorece la aparición de heridas en la piel y también de hongos. Además de mudar la cama con frecuencia y utilizar una sábana transversal a mayores de la bajera, el anciano debe de tener un buen protector en su colchón que le garantice comodidad y que no perjudique su piel delicada.

En caso de personas mayores que no están encamadas pero que tienen problemas de incontinencia urinaria, estos protectores también estarían muy recomendados. Al igual que sucede con los niños, estos protectores impiden que un pequeño problema nocturno pueda acabar siendo un desastre para el colchón.