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Especial Deco: Mesas navideñas con estilo

Decorar la mesa de Navidad es una bonita tradición. Una mesa bonita es una forma más de agradar  los invitados y de demostrarles que son especiales. La mesa se engalana para celebrar la Navidad con las personas que más queremos y no hay mejor motivo que este para que todo esté perfecto y bonito.

En cada casa hay diferentes tradiciones, en algunas se ponen los mismos adornos año tras año. Incluso han pasado ya por diferentes generaciones. En otras, se improvisa algo nuevo en cada ocasión para sorprender a todo el mundo.

En todos los casos, lo que se quiere es que la gente esté a gusto y la mesa bonita, independientemente de que a unos les encanten los estilos recargados y otros amen el minimalismo. Pero siempre se va a apreciar el esfuerzo y el trabajo de quién se ha preocupado porque la mesa se vea especial.

Vestir la mesa, el primer paso

Para tener una mesa navideña el primer paso es vestirla. Con nuestros manteles tienes una gran cantidad de opciones para encontrar tu propio estilo.  Nuestros manteles de Navidad son sin duda los que resultan más adecuados para estas fechas.

Es cierto que comprar un mantel para un solo día al año puede parecer un poco excesivo, pero es un día tan especial y en el que se cuidan tanto los detalles, que realmente vale la pena el esfuerzo. Además, siempre puedes utilizar el mantel durante estas fechas para cualquier otra comida y hacer que un día cualquiera de finales de diciembre acabe siendo un poco más especial.

Si tu espíritu navideño no es tan elevado o si quieres montar una mesa elegante pero con un corte más clásico y convencional puedes escoger cualquier otro mantel de nuestro catálogo que se adapte más al estilo de mesa que quieres vestir.

El centro de mesa, un detalle con mucha clase

No importa si habitualmente no acostumbras a poner centros de mesa, en Navidad es algo casi casi obligado. Puedes poner un único centro de gran tamaño o puedes poner varios centros más pequeños distribuidos a lo largo de la mesa.

La distribución debes de hacerla en función del espacio disponible y si la comida se va a servir directamente en los platos o se van a colocar bandejas por la mesa. Existe la opción de poner el centro de mesa y disfrutarlo durante los aperitivos pero retirarlo una vez que se van a servir los platos principales para dar más espacio a las bandejas.

Para el centro de mesa te vamos a proponer tres alternativas:

  • Centros de mesa con flores frescas. No son los más habituales, aunque por su originalidad se están poniendo de moda. Se suelen usar flores en tonos rojos, como las rosas rojas,  y mucho verde, para que los colores sean lo más navideños posibles.
  • Centros con flores secas. Son más habituales, además de flores secas se utilizan otros materiales tradicionales como las piñas y el muérdago. Para los más tradicionales, un centro de mesa navideño sin muérdago es como una bandeja de postres para estas fechas sin turrón.
  • Centros con velas y frutas. Las velas combinadas con manzanas rojas, tan típicas de la Navidad, es una buena alternativa para un centro diferente. Junto con las manzanas se pueden colocar algunas hojas secas, que se han podido tratar previamente con spray dorado y plateado. Por supuesto, las manzanas pueden comerse al terminar la cena, si es que alguien prefiere un postre sano a los tradicionales dulces.

Candelabros, un clásico de la Navidad

Otro clásico de la Navidad son los candelabros, que pueden ayudar  completar la decoración de la mesa. Lo ideal es combinar los candelabros con un único centro. Una alternativa de decoración que está triunfando en los últimos años es sustituir los candelabros, que mucha gente no tiene y no quiere comprar para un solo día, por copas.

Se coloca la copa boca abajo y se usa la base para sostener la vela. Se pueden utilizar copas de diferentes tamaños para sujetar, por ejemplo, tres velas, creando así un maravilloso efecto candelabro de varios brazos.

La mesa de los niños

En algunas casas la tradición es que toda la familia se siente a la mesa junta, pero en aquellos sitios en los que son muchas las personas a reunirse, por motivos de espacio se distribuyen en dos mesas: la de adultos y la de los niños.

Si se hace una decoración de las mesas no se puede olvidar la de los pequeños, creando algo acorde con su edad. Por ejemplo, un centro de mesa a base de dulces, como bastoncitos navideños, es una estupenda idea y a ellos les encantará no solo el ver una mesa bonita también para ellos, sino el poder comérselos una vez que se acabe de cenar.

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