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Cuidados imprescindibles para tus sábanas de verano

Las sábanas de verano están realizadas en tejidos frescos y transpirables. Por eso, es frecuente que sean de algodón 100% o de otros tejidos naturales como el lino. Este tipo de tejidos frescos y agradables, necesitan ciertos cuidados especiales para mantenerse bonitos y en buen estado.

Como  hemos dicho en otras ocasiones, hoy también se puede optar por los tejidos sintéticos o de mezcla, ya que la buena calidad de los mismos hace que ofrezcan altas prestaciones y sean mucho más fáciles de planchar y de cuidar.

Consejos para cuidar tus sábanas de verano

Estos son algunos consejos básicos para el cuidado de la ropa de cama en verano, algunos de los cuales pueden ser aplicados durante todo el año:

  • La ropa de cama se debe de lavar una vez por semana, excepto en aquellos lugares más cálidos o cuando la persona es muy proclive a sudar, en cuyo caso se pueden lavar dos veces por semana. Esto es suficiente en prácticamente todos los casos y lavar con mayor frecuencia las sábanas solo acelerará su proceso de desgaste.
  • Se deben de mirar las etiquetas con cuidado. El fabricante es quién mejor conoce su producto y, por tanto, el que mejor puede indicar cómo lavarlo. En la etiqueta se nos va a indicar, generalmente, información tan importante como si las sábanas se pueden lavar a máquina, secar en la secadora o cuál es la temperatura máxima del agua que toleran.
  • Si hay alguna mancha complicada no debes de intentar quitarla aumentando la temperatura del agua. Lo mejor es ponerla a remojo con algún quitamanchas respetuoso con los tejidos delicados y que no contenga lejía. Tras esto, se pueden lavar como marca la etiqueta.
  • El lino y el algodón es frecuente que encojan en los primeros lavados. Los fabricantes lo saben y por eso las sábanas de estos tejidos suelen ser más grandes que las fabricadas en tejido sintético que no sufre cambios. No debes de preocuparte si esto ocurre, solo pasará en el primer y segundo lavado, luego el tejido se mantendrá intacto. Para evitar que puedan encogerse demasiado se recomienda no usar la secadora, sino dejar que sequen al aire.
  • Es recomendable que la ropa de cama se lave por separado. Esto es así porque determinados tejidos pueden hacer que se produzcan roces y acaben formándose las temidas bolitas. Si no se llena la lavadora y se quiere aprovechar el lavado, se puede completar con ropa interior de algodón u otras prendas similares evitando mezclar sábanas de tejidos naturales con prendas sintéticas.
  • Si secas tus sábanas al aire libre evita que el sol les dé directamente ya que puede hacer que los colores se dañen o incluso que las sábanas acaben acartonadas, dependiendo del tejido del que estén hechas.
  • Para planchar las sábanas debes de tener en cuenta las instrucciones del fabricante. En el caso de las sábanas de algodón o de otras fibras naturales se recomienda que la tela esté ligeramente húmeda ya que esto facilita el planchado. Se puede optar por recoger la ropa del tendal antes de que esté seca de todo, pero lo más sencillo es usar agua de planchado.
    • El agua de planchado ayuda a eliminar las arrugas de las sábanas y, además, suele tener un suave aroma que hace que la ropa se perciba más fresca y agradable.
    • Mientras que los tejidos naturales suelen necesitar de mucho más calor, los tejidos sintéticos se planchan con menos temperatura, por eso es conveniente empezar por la ropa de cama sintética y aumentar a posteriori el calor de la plancha para trabajar con el algodón.
  • El lugar en el que se guarda la ropa también es importante. Para que tus sábanas de verano estén impecables debes de guardarlas en un lugar seco y con buena ventilación, como un armario o cajones. Pero nunca en plástico, como las famosas cajas que se usan para poner debajo de la cama.
    • Un buen truco es poner en los cajones o estantes en los que se va a guardar la ropa de cama papel de seda, ya que este absorberá la posible humedad del ambiente, evitando que la ropa acaben enmohecida o con mal olor.
  • Para acabar, vamos a daros un truco que no tiene que ver con los cuidados de las sábanas, pero sí con cómo cuidarte tú con ellas. Se trata de un truco que usan las y los modelos para que sus cabelleras luzcan estupendas: las fundas de almohada de seda. Las fundas de almohada de algodón y sobre todo las sintéticas, tienen el problema de que pueden encrespar el cabello por el roce y favorecer así que se rompa o que se vea eléctrico por las mañanas.

La seda, por el contrario, evita estos problemas y lo protege, especialmente cuando está más delicado porque se han usado tintes. Además, las fundas de seda evitan las arrugas típicas que se forman en el rostro al dormir, por lo que para muchas personas son un tratamiento más de belleza.

¿Conocíais todos estos consejos? ¡Contadnos!

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