Trucos para lograr un salón de revista

¡Cómo nos gustan los salones que podemos ver en las revistas! Son absolutamente perfectos y es fácil imaginarse en ellos disfrutando de una tarde noche relajante tras un día de estrés.

El trabajo duro de un buen estilista está detrás de cada una de estas fotos pero aunque nosotros no podamos permitirnos pagar a uno de estos profesionales, siempre podemos inspirarnos en su trabajo para mejorar nuestro salón y conseguir los mejores resultados dando rienda suelta a nuestra imaginación.

Dale protagonismo a tu mesa de centro

La mesa de centro de tu salón va a ser un detalle fundamental en su decoración y algo en lo que poca gente cae realmente. Si te fijas en las imágenes que se ven en los catálogos de moda y en las revistas de decoración te darás cuenta de la importancia que se le da a este mueble auxiliar.

Aunque sea incómodo tener que quitar todo cada vez que se quiera poner un café para los amigos, la decoración sobre la mesa es muy importante y es básico que esta tenga diferentes alturas para darle un mayor dinamismo.

A pesar de su nombre, la mesa de centro no tiene por qué estar en el centro de la sala, puede estar contra una de las paredes dejando un mayor espacio libre en la zona central, especialmente si el salón no es muy grande. En cualquier caso, debe de estar siempre muy cerca del sofá para poder realizar su función auxiliar.

Mantel original para mesas de salones

Los otros muebles de tu salón

Trata de comprar todos los muebles de tu salón de una sola vez, o al menos hacerlo con un mismo estilo. A veces, nos enamoramos de un sofá y lo compramos porque nos ha encantado en la tienda, pero junto a nuestros muebles el resultado no tiene nada que ver con lo que esperábamos.

Si tienes dudas o te cuesta imaginar un mueble en concreto en el conjunto de tu sala puedes tomar diferentes fotos o incluso realizar un pequeño montaje con algún programa de decoración. Esto es una gran ayuda sobre todo para encajar bien los tamaños, ya que a veces los espacios de las tiendas de muebles son demasiado grandes y hacen que nos resulte complicado saber si son del tamaño perfecto para el espacio con el que contamos.

Juega con los textiles

Utilizar algún textil de hogar original le dará mucha personalidad a tu salón. Aquí van algunos consejos que seguro que te resultarán útiles:

  • Usa mantas en el sofá. Son muy cómodas y agradables, pero también son muy decorativas. Olvídate de las típicas mantas viejas que escondes cuando no estás usando y da paso a fantásticos plaids a juego con el resto de la decoración de la sala.
  • Las cortinas, mejor largas que cortas. Al elegir el largo de las cortinas estamos acostumbrados a que estas sean un dedo por encima del suelo, pero si te fijas en las imágenes de los catálogos de decoración, todas las cortinas tocan el suelo o incluso arrastran. Esto puede ser un poco incómodo al limpiar, pero da una gran calidez.
  • Los cojines, un toque perfecto. Con los cojines siempre puedes arriesgar. Atrévete con estampados muy originales o con colores llamativos. Puedes combinarlos con otros cojines en tonos neutros para que el efecto quede mucho más equilibrado.

cojines-salon

Además, los cojines no solo tienen que estar sobre el sofá. Puedes crear espacios llenos de magia usando tan solo cojines para crear un rincón de lectura o de relajación junto, por ejemplo, a un centro de velas.

Atrévete a arriesgar con el color de las paredes

El color de las paredes es muy importante para conseguir un resultado de revista. Atrévete a arriesgar con el color al menos en una de las paredes. Combinar paredes blancas, perla o beige con una en un tono más oscuro a juego, por ejemplo, con el sofá.

Es importante tener en cuenta la luz y desde donde va a llegar. Por ejemplo, las paredes oscuras no deben de estar situadas en zonas en las que no da la luz del sol, sino que más bien deben de situarse donde más se ilumina la habitación. Así, se evita que el color se vea apagado y que parezca robar luminosidad a la estancia.

Los pequeños detalles cuentan

Por último, no olvides que los pequeños detalles cuentan. Los cuadros, las velas, el estilo de la lámpara o incluso los pequeños objetos decorativos que se pongan en una estantería, todo contribuirá a que la habitación tenga una determinada personalidad.

Hay que poner adornos, porque esos son los que marcan la diferencia real entre una casa y otra, pero no se debe de caer en un excesivo recargo que podría hacer que el salón, en lugar de un lugar de revista, acabe pareciendo un mercadillo.